Las abundantes lluvias que han caído en Marruecos estos dos últimos inviernos han tenido un efecto muy visible en la flora y en la fauna, y esto incluye a los roedores, que esta primavera son especialmente abundantes en todas las zonas naturales que hemos ido visitando en nuestras expediciones. Los roedores de las estepas y llanos desérticos de Marruecos juegan un papel vital en el ecosistema, y estas explosiones demográficas son como un maná para muchos depredadores, que, en algunos casos, se trasladan a grandes distancias y se adentran en estas zonas áridas para aprovechar la abundancia de presas.
Así lo pudo constatar un equipo de naturalistas que hacía seguimiento por GPS de algunas águilas perdiceras e imperiales españolas hace ahora una década, en 2016; el seguimiento de estas rapaces les llevó a una zona de la costas abajo del Anti Atlas, ya en pleno Sahara, donde unas lluvias torrenciales habían propiciado un aumento exponencial de roedores lo que produjo una concentración extraordinaria de grandes rapaces, muchas de ellas llegadas desde Europa. Se puede consultar la noticia en este artículo: https://www.
Estas imágenes corresponden a algunas de las especies que hemos fotografiado en los viajes realizados esta primavera a distintos lugares del este marroquí. Por desgracia, algunas de ellas solo las hemos visto atropelladas en la carretera. En algunos puntos negros debido a la velocidad, los cambios de rasante que dificultan la visión y la gran abundancia de roedores, los ejemplares atropellados llegaban a ser decenas en apenas unos cientos de metros.
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